domingo, 19 de septiembre de 2010
Cumplimos 200 años!!!
“Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio”
Bicentenario televiso
La televisión sirve para divertir y en ocasiones para educar. Para disfrutar un buen programa es como en el restaurante: solo es cuestión de saber pedir la especialidad de la casa y los días en los que está disponible el platillo.
La televisión mexicana aún no ha aprendido a hacer programas de grandes dimensiones como el desfile del 15 de septiembre conmemorando el Bicentenario del inicio de la Independencia de México.
A las seis de la tarde empezó la transmisión del desfile. Las grandes televisoras mexicanas trataron de ponerse a la altura del acontecimiento, por ello pusieron a sus mejores conductores o, por lo menos, los que gozan de mayor credibilidad. Tv Azteca a Javier Alatorre con Pablo Boullosa. Televisa: Joaquín López-Dóriga, Adela Micha. Por su parte CNNE, TVC, Efekto TV, Canal Once (encargado de la transmisión en general), TeleFórmula, Foxsports trataron de cubrir el evento.
Sin embargo, cada televisora mostró su inexperiencia. CNNE pasaba las imágenes en vivo, pero con comerciales y en cada corte hacía preguntas alusivas al Bicentenario y Mario Gómez hizo un excelente trabajo desde el desfile. TeleFórmula, con José Cárdenas hizo, tuvo diferentes enlaces, un programa con sus colaboradores habituales. Foxesport hacía comentarios alusivos, pero los conductores principales estaban en el estudio. Efekto TV tenían comentaristas, empero se siguieron más por la Revolución Mexicana y los que la iniciaron: los jóvenes y el desfile solo era imagen. Televisa, en el momento que vieron un cartel que tenía escrito “La Suave Patria” se quedó comentándolo durante varios minutos y de ahí pasaron a entrevistar a los que organizaron el desfile.
Todas las televisoras cayeron en el error de estar narrando y comentando las imágenes que pasaban y eso queda para la radio, pero no para la televisión. Esta tiene una narrativa, no necesita comentarios solo es cuestión de saber hacerla. Se les olvida que la televisión es imagen. Quizá es la costumbre de la radio o porque se ha dicho que en televisión no debe haber silencios; con tantos comentarios demuestran su inexperiencia.
Canal Once, encargada de las imágenes, pasaba más a hombres con mochilas, que eran los encargados del desfile, que a los carros alegóricos y ello demuestra su inexperiencia. Por momentos Tv Azteca guardó silencio, solo pasaban las imágenes, pero daba la impresión de que no comentaban por falta de guion y no para que el televidente apreciara lo que veía.
El desfile fue hecho para la televisión, por lo menos así se promocionó, pero no logró encantar como se supone era el propósito. La fiesta fue para vivirla y no para verla desde la comodidad del hogar. Así no son las fiestas. La televisión jamás logrará transmitir las emociones del contagio con la gente. Falló la transmisión del desfile en todos los aspectos.
Tan no sabían qué pasar que Televisa en cuanto vio que Tv Azteca tenía a Espinoza Paz inmediatamente tomó la imagen, solo que a Televisa se le olvidó que Tv Azteca lo hizo porque es “su” lanzamiento y Televisa no debe promocionar a artistas de la otra televisora.
La cereza del pastel la puso la Sra. Margarita Zavala, quien llevaba un vestido diseñado por Macario Jiménez, vestida elegantemente, pero a la que le urge unas clases de modelaje, ya que es de las que suben los escalones de dos en dos. No sabe caminar.
Es válido, que en un momento de tanta violencia, la gente se divierta y los setecientos millones de pesos gastados en el Bicentenario no se vieron reflejados. Fue una fiesta con mucho dinero, pero con poca diversión para el televidente a quien iba dirigido el desfile.
La gastronomía mexicana: un bello tesoro

El puente bicentenario
Primero, el primo que llega a casa de improviso con sus maletas, la tele, la novia y el cpu de la compu. Después, la amiga de toda la vida a la que no logro contactar e imagino en peligro, las tías a las que hace tiempo no visito y que en ese instante quisieras tener cerca.
Fragmentos de imágenes que aparecen, calles que desaparecen y que trato de adivinar debajo de tanta agua, rostros que se me antojan muy familiares y mucho dolor al ver como la ciudad en la que nací se encuentra en la lista de las zonas de desastre que el 2010 se ha encargado de engrosar.
El cierre infestejable del puente bicenterio.
atisbos góticos en "Las visitaciones del diablo"
Celebrar o no celebrar, he ahí la pregunta.
¿Festejar las bodas de mi madre patria o mantener el duelo por la muerte y desamparo de su población? Lo correcto sería actuar, vengar el maltrato inmisericorde. Pero, ¿y si el déspota acaba de comulgar y muere confesado? Oh, Dios, ¿cómo saberlo? ¿cómo saber quién es el culpable de todos nuestros males? Necesito de su ayuda, por favor:
Yo creo que México es México al momento en que:
1.- salgo a la esquina a comer y lo que te como es lo más parecido a lo que se habría comido Hidalgo en una esquina en 1810,
2.- en el taquero que me sirve y los vecinos, de la mesa de al lado, se parecen a Cuauhtémoc,
3.- y en que en la televisión está Pedro Infante o en la radio suena José Alfredo o un corrido revolucionario y pasan haciendo escándalo un Tin Tan y un Chava Flores en la calle a las 3 de la mañana.
4.- Y en que mi pared está graffitiando un Siqueiros o un Rivera.
¡Feliz cumpleaños, México!